LA EFIMERA ETERNIDAD DEL DOLOR Y LA GLORIOSA Y TERCA INSISTENCIA DE LA FELICIDAD
PARA MARYAM… porque tu dolor es mi dolor y debe terminar
…
Las manos que ayer me arrullaron de niño hoy se convierten en puños que me atacan sin piedad hasta desangrarme el alma,
La boca que alguna vez me hablo con firmeza de la vida hoy me humilla con gritos insultantes y escupitajos de ira,
Aquella que todo me lo dio, me negó su amor,
Su sangre me recuerda que cada golpe y humillación era por amor,
Su sangre me advierte que las caricias y el afecto derrumban el carácter,
Que el amor solo engendra príncipes caprichosos y egoístas,
Que el orgullo, la frialdad y la indolencia son las perlas que adornan una vida infeliz para el alma pero que enorgullece al progenitor,
Que solo los idiotas creen que el amor es un derecho, que el amor es algo que se gana obedeciendo ciegamente los dictados del alma de hielo,
Que los amores zurdos y los sexos prohibidos son indignas perversiones del Hades,
Y que insistir en la libertad del espíritu es una ofensa y un desagravio a los esfuerzos que la helada y ciega reina de la ira ha hecho por mí en nombre de su amor para conmigo.
Y yo aquí, postrado ante ella con la piel llagada y lo ojos desangrados sostengo con orgullo y honestidad que mi amor y mi sexo no son una ofensa a su vientre;
Que no existe mayor felicidad dentro de mí que ser una hermosa criatura arcadiana;
Que los oscuros e hipotéticos carbones que creyeron ver en mi, para otros se han convertido en piedras preciosas pulidas con trabajo callado e ignorado siempre al amparo de la soledad;
Que las palabras que salen de mi boca son dignas, honestas, amorosas, sinceras y felices, y que no deben ser calladas bajo la enfurecida mordaza de hierro simplemente por un capricho y un deseo de no escuchar voces disidentes a las del alma de hielo.
…
Pero aun viviendo bajo el yugo de la ciega reina de la ira y sin el más mínimo rencor pero con un agradecimiento especial, transito con la cabeza en alto por el camino que me saque de las oscuras cavernas que me esclavizan a un dolor que no merezco;
Un camino que guarda una verde luz que me llevara a los campos donde las hermosas criaturas arcadianas viven la felicidad de un amor zurdo sin caprichos ni condiciones ni represiones, donde las almas de hielo de otras tierras se transforman en hermanos que me acarician con suaves palabras y comparten la libertad del espíritu que los seres humanos desconocen y confunden con herejías.
HIME MURASAKI, 30 DE JUNIO DE 2009.


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